Dibujo en grafito simbólico que representa una figura humana inmóvil mientras raíces emergen y se extienden desde su cuerpo. La obra aborda la conexión entre lo físico y lo emocional, el crecimiento interno y la sensación de estar atado a procesos invisibles. El contraste entre el grafito y los tonos verdes refuerza la idea de vida, transformación y dependencia.